
Del Nickar Escandinavo descienden los tritones y las sirenas, los nixies -o espíritus del agua- de los Teutones. No hay nadie mas famosa que la ninfa del Elbe y el Gaal. Antes de que se establezca el cristianismo, los Saxons que vivían alrededor de esos dos ríos, adoraban a una divinidad cuyo templo estaba en la ciudad de Magdebourg o Magdeburch (ciudad de la joven), y quien inspiro desde ese momento miedo como el Nayade del Elbe. Ella podría aparecer en Magdebuorg, donde iría a caminar con la canasta bajo su brazo: siempre llena de gracia, bien dispuesta y de una primera mirada, podría tomarse a ella por la hija de un buen burgués; pero alguien malicioso podría notar un pequeño rincón de su delantal que estaba siempre mojado, como recuerdo de su origen acuático. En ingles, los marineros llamaban al demonio “Viejo Nick”